Nunca dejes de imaginar

Llega un momento en el que se te olvida por qué se acabó, sólo recuerdas que es tu gran amor. Y entonces aparece con un billete para Madagascar y crees que todo es posible, que ese puede ser el momento en que funcione. 
- ¿Cómo podías estar tan seguro? ¿cómo lo sabías?
- Porque soñaba contigo. Todas las mañanas me acordaba de los sueños. Yo no sé como la gente sabe que está enamorada, pero yo lo sé porque cada día sueño con la misma persona, ¿sabes? Porque el euromillón a tu lado es calderilla, y cuando te sentía ahí atrás, en el asiento de mi moto, hubiese reventado todos los índices de la felicidad .