Nunca dejes de imaginar



Podríamos ser una moneda de dos caras que siempre diga que nada va a salirnos mal. Podríamos ser el verano en pleno invierno. Podríamos ser un juego de uno jugado por dos. Podríamos ser miradas que se clavan, o palabras que se escriben solas en tu espalda. Podríamos ser norte y sur, este y oeste. Podríamos ser caricias que recorren un camino sin final, o una canción por terminar. Podríamos ser fuego sin quemarnos. Podríamos ser el vértigo en lo alto de la Torre Eiffel, o tus brazos rodeándome para que desaparezca el miedo. 
Podríamos serlo todo.
   No hay distancia que esté lejos.

Porque la distancia no son los kilómetros, la distancia es lo que nos olvidemos los unos de los otros y nosotros, nos recordamos siempre.