Es cierto, soy de las que no se pasan la vida intentando algo que ven imposible, aunque lo intento con todas mis fuerzas. Dicen que el tren solo pasa una vez, y yo siempre espero al primero, si lo pierdo, no espero un segundo tren, pero si pasa, mejor. Tengo poca paciencia, sé dar consejos, pero a mi no me sirven. No busco un chico perfecto, no existe, más bien no busco nada, porque cuanto más buscas algo, menos lo encuentras, pero he de decir, que si lo encuentro, siempre lo veré como alguien perfecto. Sé que nada dura para siempre pero muchas veces me apetecería ser ese nada para así durar siempre. Confío mucho y tal vez también pida más de lo que debo pero sé que quién me tiene, tiene algo seguro porque si quiero, quiero de verdad y quizá por ello, me escondo un poco porque de buena, también me quedo tonta aunque como dice la gente : las tontas,tienen suerte.
Nunca dejes de imaginar
El pasado es la mejor manera de ser, porque todo lo que ya has vivido no te lo va a quitar nadie. Y el pasado siempre vuelve de alguna u otra manera. A veces eres tú quien le llamas y otras, eres llamado por él. Recordarlo no es ver aquello que nunca volverás a tener o aquello que no podrás vivir de nuevo, sino poder afirmar que has tenido algo y has vivido algo. Quien conoce todo lo que has dejado atrás, sabe el 50% de lo que te queda por delante. Por supuesto. Yo conservo una persona así, una persona que me ha visto estrenar mi primer pintalabios, mi primer beso, mi primera mini falda y mis primeras dudas. Una persona que me ha visto en definitiva crecer desde el ángulo de la amistad y la adolescencia. Y ahora puedo reírme con esa persona de todas las niñerías y desear volver a repetir un día, aunque solo sea uno, todas aquellas inocentes tardes y noches donde un sueño era bastante para hacernos volar. Aunque en realidad, seguimos soñando cada día, despiertas, con los ojos bien abiertos, en cualquier lugar del mundo y es que, puede que no podamos vernos, pero siempre, siempre estamos unidas.
Me enseñaron a sonreír a los problemas y que llorar es importante, pero de felicidad. Me enseñaron lo que vale la pena,en lo que puedo confiar.A reír con locura,a elegir por mi misma y a cómo saber quién siempre va a estar a tú lado. Me enseñaron lo que vale la pena perder y a valorar lo que tengo. Me enseñaron a que debo luchar por mis sueños, que vale la pena gritar, aún cuando nadie puede oírte, a superar los problemas, a hacerme más fuerte,a que lo más importante es la verdad. Me enseñaron a amar, a querer, pero nunca a odiar. Me enseñaron que la vida lo que te da te lo quita y que arriesgarse es la clave para no arrepentirse. Me enseñaron que vale la pena siempre intentarlo una vez más y que las páginas en blanco son solo pausas. Me enseñaron a encontrar la magia de las sonrisas. Pero sobre todo, me enseñaron lo que soy, y lo que siempre querré ser.
El tiempo funciona sin pilas. Los trenes no esperan y se largan. Los capuchones de los bolígrafos se pierden. Las palabras son inversamente proporcionales a todo lo que queremos decir. La batería de los móviles siempre falla. Las miradas ya son sin compromisos. Las drogas un medio de vida. La música pierde interés por sus letras. Los ordenadores tienen un chip para no querer volver a encenderse cada dos años. Los zapatos se desgastan. El amor se denuncia por malos tratos. Los sueños siempre llegan con retraso. El pasado te hace rebobinar tu vida. Los días martes y trece conspiran contra a ti. Los besos se agotan. La esperanza desespera. Las leyes se imponen sin venir a cuento. El tabaco mata. Los lunes son odiosos. Las relaciones se destiñen. Los compromisos se desentienden. Las luces se funden. Tu maleta pesa más de la cuenta. Los autobuses marean. Los sentimientos se confunden. Los semáforos siempre se ponen colorados si los miras. Los bordillos están dónde no te los esperas. Las prisas te retrasan. Los momentos son instantes. Los perros ladran por que sí. Y los gatos son muy perros.Los malos son muy malos y los buenos no tan buenos.
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