Nunca dejes de imaginar

Echar de menos significa demasiado y a mí, ahora mismo me ocurre eso. Hace una semana que dejé de pisar las calles de Nueva York, la ciudad que nunca duerme, la gran manzana..Siete días que entre otras muchas cosas, no siento sus abrazos, esos que abarcan ciudades, no veo su sonrisa ni oigo su risa cada día, que no suena Alejandro Sanz al despertar cada mañana en el ordenador con sus grandes letras, que no hay desayuno para seis, ni olor a café y juegos de pósit por las noches, que no pasamos 24 horas que cada día se hacen más increíbles que el anterior, que no me canso de andar, de sentir, de ver, de respirar aire de otro lugar, otro país, otro mundo de película y sí, no hay nada que lo defina mejor que un: lo echo de menos.