Nunca dejes de imaginar



El pasado es la mejor manera de ser, porque todo lo que ya has vivido no te lo va a quitar nadie. Y el pasado siempre vuelve de alguna u otra manera. A veces eres tú quien le llamas y otras, eres llamado por él. Recordarlo no es ver aquello que nunca volverás a tener o aquello que no podrás vivir de nuevo, sino poder afirmar que has tenido algo y has vivido algo. Quien conoce todo lo que has dejado atrás, sabe el 50% de lo que te queda por delante. Por supuesto. Yo conservo una persona así, una persona que me ha visto estrenar mi primer pintalabios, mi primer beso, mi primera mini falda y mis primeras dudas. Una persona que me ha visto en definitiva crecer desde el ángulo de la amistad y la adolescencia. Y ahora puedo reírme con esa persona de todas las niñerías y desear volver a repetir un día, aunque solo sea uno, todas aquellas inocentes tardes y noches donde un sueño era bastante para hacernos volar. Aunque en realidad, seguimos soñando cada día, despiertas, con los ojos bien abiertos, en cualquier lugar del mundo y es que, puede que no podamos vernos, pero siempre, siempre estamos unidas.