Nunca dejes de imaginar

No pretendo que me regales una historia de amor, ni siquiera un verano inolvidable, bueno quizá esto último sí. Quiero divertirme en tus brazos, devorar tus labios, tocarte, sentirte, quiero que lo pasemos bien, quiero por lo menos ser un recuerdo en tu vida, que pienses en mi y que de repente aparezca mi imagen en tu cabeza y en tu boca inevitablemente surja una sonrisa.